Un Tour de Francia para cuatro mosqueteros

Podría ser un nuevo capítulo de la exitosa novela de Alejandro Dumas con tres corredores con al menos un título en su haber tales Athos, Porthos y Aramis y un joven que aspira a unirse a ellos encarnado la figura de D’Artagnan. Ellos son Alberto Contador, Chris Froome, Vincenzo Nibali y el joven Nairo Quintana. Cuatro claros favoritos, un póquer perfecto de candidatos al triunfo en París en una rivalidad que puede hacer del presente Tour de Francia uno de los mejores de los últimos veinte años.

Un dura rivalidad apoyada por cuatro fortísimos bloques a su alrededor, signos del poderío que pueden demostrar en una edición sin un claro favorito pero con un elevado número de candidatos, especialmente para ocupar el top10 de la general. Y es especialmente porque son a día de hoy sólo estos cuatro corredores los que realmente tienen opción de victoria salvo sorpresas o incidentes de carrera. A su estela se agrupa un número elevado de corredores de calidad, contrastados, que lucharán por estar lo más cerca de ellos. Aspirantes variopintos como Joaquim Rodríguez, Tejay Van Garderen, Alejandro Valverde, Rui Costa, Robert Gesink, Wilco Kelderman, Bauke Mollema, Andrew Talansky, Daniel Martin, Dani Navarro, Michal Kwiatkowski, Rigoberto Urán, Simon Yates y la armada francesa que partirá con la difícil empresa de consolidar los resultados de la pasada edición de la mano de Thibaut Pinot, Romain Bardet, Jean – Christophe Peraud, Warren Barguil, Pierre Rolland y el incombustible Thomas Voeckler.

Se batirán en un recorrido marcado por la ausencia de kilómetros de lucha contra el crono y el número de etapas de montaña y con finales complicados. Los 13,8 kilómetros de CRI con los que arrancará el Tour de Francia de Utrecht serán los únicos de toda la presente edición completándose con la contrarreloj por equipos con final en Plumelec de 28 kilómetros y con tres peques ascensiones en su recorrido. Habrá finales en repecho y complicados como las llegadas a Huy, Le Havre, Mûr-de-bretagne, Rodez o Mende y especial protagonismo de la montaña con 56 puertos puntuables: 19 de 4º categoría, 12 de 3ª categoría, 12 de 2ª categoría, 6 de 1ª categoría y 7 de categoría especial. Se ascenderán puertos célebres con una situación táctica clave como el caso de el Tourmalet, Glandon o Croix de Fer y habrá finales en alto en la Pierre-Saint-Martin, Plateau de Beille, La Toussuire y Alpe d’Huez en una corta etapa reina donde se cayó a última hora el combo Telegraphe y Galibier a causa de desprendimientos situándose la Croix de Fer como única dificultad previa a la cima alpina. Y, por si faltaba algún ingrediente, el pavés tendrá de nuevo presencia en el cuarto parcial camino de Cambrai con siete sectores en una jornada larga de desgaste (223,5km).

Con este planteamiento, los sprints serán los grandes perjudicados. Apenas cuatro claras opciones de llegadas masivas tendrá la presente edición del Tour de Francia. Pero ello no ha amedrentado a los velocistas que salvo un renquean Marcel Kittel estarán todos en la salida de los Países Bajos. Los Mark Cavendish, Peter Sagan, Alexander Kristoff, John Degenkolb, Michael Matthews, Nacer Bouhanni, Arnaud Démare, André Greipel, Bryan Coquard, Sam Bennet o Davide Cimolai lucharán por el ansiado maillot verde que tendrá en los sprints intermedios la mejor vía para luchar contra los hombres de la general.

Utrecht será el punto de partida para una histórica edición que contará por primera vez con un equipo africano entre sus participantes. El MTN – Qhubeka ampliará fronteras con un plantel donde destaca la presencia de Edvald Boasson Hagen y Louis Meintjes y que tendrá como objetivo el triunfo de etapa. Una meta con la que partirán otros tantos equipos que tratarán de alcanzar la gloria en las carreteras francesas, unas carreteras que verán presenciar el paso de lo mejor de lo mejor. Y es que este Tour de Francia no se lo ha querido perder prácticamente ninguno de los grandes corredores del pelotón mundial.

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