Pocos, pero buenos

Poca participación, pero de mucha calidad. Así se puede resumir la tan escasa como a priori vital presencia española en la 98ª edición del Giro d’Italia. Tras ser la nota predominante de las grandes rondas durante los últimos lustros, sobre todo en Vuelta y Tour, la figura hispana quedará apartada a un tercer plano en la salida de San Lorenzo al Mare, con tan solo 11 actores en las listas. Aunque la desaparición de Euskaltel-Euskadi ya había supuesto un duro mazazo en el seno del ciclismo nacional, el golpe no había sido tan fuerte hasta la actual Corsa Rosa, que tendrá el pelotón más despoblado de ciclistas nacionales en una carrera de tres semanas desde el Giro ’04, amén del segundo más yermo en todo lo que vamos de siglo.

A pesar de que la salida de corredores para probar suerte en el extranjero -del mismo modo que ocurre con el resto de profesiones- es cada vez más habitual, la casualidad y los distintos programas diseñados por sus equipos han provocado que solo cinco de ellos tomen la salida en suelo italiano fuera del oasis del Movistar Team. Un número muy reducido clara causa del récord negativo, pero al mismo tiempo repleto de talento y encabezado como casi siempre por Alberto Contador. El pinteño será una vez más la gran baza nacional para intentar hacerse con la clasificación general. Dispuesto a doblar Giro y Tour, llega a Italia con apenas 20 días de competición y sin haber dejado sus mejores sensaciones ni en Tirreno-Adriatico ni en la Volta. No obstante, su nivel no puede ser considerado tampoco bajo y el paso de los días y los puertos, concentrados en la última semana, serán los principales aliados de un Pistolero que debe coger su mejor forma con el paso de las etapas para poder hacerse con una nueva maglia rosa para su colección.

La participación de Luis León Sánchez como miembro del conjunto Astana abre, del mismo modo, otra vía para que el ciclismo español pueda lograr éxitos en suelo transalpino. Su instinto asesino y las numerosas emboscadas con las que contará en su recorrido son el caldo de cultivo idóneo para que el murciano pueda levantar los brazos. Eso sí, siempre y cuando tenga libertad para actuar en solitario y no esté sometido a los intereses de Fabio Aru, como ocurre con su compañero Mikel Landa. El vasco será el último hombre de confianza de cara a la alta montaña de corredor italiano, cumpliendo con el rol históricamente dotado al ciclista español y que se ve reproducido en los casos de Mikel Nieve y David de la Cruz, ambos gregarios clave de cara a las aspiraciones de Richie Porte y Rigoberto Urán, respectivamente.

MOVISTAR, OASIS EN EL DESIERTO

Únicamente la solitaria presencia de la escuadra de Eusebio Unzúe evita una participación paupérrima por parte del ciclismo patrio. Aun contando con Giovanni Visconti, Andrey Amador y Dayer Quintana, los navarros confían en el producto nacional de cara a luchar tanto por parciales como por la general. Por un lado, Juanjo Lobato es uno de los velocistas que parten con más opciones de anotarse un triunfo, dada su facilidad para superar cotas cortas, el paso adelante efectuado en la presente campaña y la escasa entidad de muchos de sus rivales. Por el otro, Beñat Intxausti tendrá de nuevo la confianza de sus directores para intentar mejorar el octavo lugar logrado dos años atrás.

m-1430724102-vueltaasturias

Dos líderes claros para un equipo muy jerarquizado, pero que tiene calidad de sobra para poder lograr triunfos incluso con sus gregarios. Igor Antón, reciente ganador en Asturias, estará a la estela de su paisano tanto para ayudarle en lo posible, como para cubrir sus espaldas en el caso de que éste falle. Además, contará con margen de maniobra para intentar lograr vencer etapas, del mismo modo que dos auténticos todoterrenos  como Ion Izagirre o Jesús Herrada. Aunque plegados al trabajo de equipo, ambos son perfectamente capaces de brillar si les levantan el ala. Por último, la “Armada” queda cerrada por Rubén Fernández. Ganador del Tour del’Avenir 2013, la mano lenta que guía los designios telefónicos le envía a Italia sin presión, simplemente a hacerle conocedor de lo que es una ronda de tres semanas es esperado paso de una de las grandes esperanzas para dar el temido relevo generacional.

¿Te ha gustado? Déjanos un comentario

Comentarios