Otro pícaro en el Tormes

Caja Rural estrenó su casillero 2015 en el final de la primera etapa de la Vuelta a Castilla y León, lugar propicio para que los corredores de la formación navarra rompieran su sequía de este inicio de campaña. Unos meses positivos en cuanto a imagen y actitud pero salpicados por las bajas de varios de sus mejores corredores, la última hace pocos días en la Vuelta al País Vasco; tras la dura caída del manchego Sergio Pardilla.

La ronda castellanoleonesa partía de la monumental Ávila para concluir en la salmantina Alba de Tormes tras 147 km de recorrido, jornada señalada por los que saben como ideal para los hombres rápidos del pelotón. El problema, quizá, es que no lo sería tanto. Un duro repecho dentro ya del último kilómetro de etapa y una curva a escasos metros de la raya de meta acabarían complicando lo que debía ser un plácido sprint para los pocos velocistas de un nutrido pelotón de escaladores. O eso o la valentía y picaresca de Pello Bilbao. De nuevo un pícaro a orillas del Tormes.

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Costó que se formara la fuga. Para muchos la escapada del primer día significaba la única opción para justificar su presencia en la meseta. Tras varias idas y venidas, cuatro corredores darían forma a la aventura de la jornada: el vasco Igor Merino (Burgos-Bh), el dominicano William Guzmán (Inteja-MMR), el ruso Vladimir Gusev (Sky Dive Dubai) y el manchego Marcos Jurado (Selección Española). Su intento alcanzó 7.45 poco después de coronar el primer puerto del día. Justo en el terreno entre puertos, Movistar, Caja Rural y Europcar tomaban la responsabilidad de disminuir la diferencia de los cuatro.

Esta vez se impuso la lógica y el gran grupo daría caza a los escapados a 25 km del final de etapa. Desde ese momento, mucha velocidad en busca de la entrada a Alba de Tormes. Carlos Barbero, Enrique Sanz y Andrea Palini eran los principales señalados en las quinielas del día, no se contaba con un corredor hábil, con buena punta de velocidad, pero para nada un velocista. Bilbao arrancó en los metros finales, partió con una ligera ventaja de la última curva… y desde ahí hasta el final encomendarse a Santa Teresa de Jesús, cuyo sepulcro se encuentra en la coqueta localidad charra. Y funcionó, por poco pero funcionó. Bilbao adelantaba por escasos centímetros a Enrique Sanz (Movistar Team) y a su compañero Carlos Barbero (Caja Rural), completando así el primer día de gloria de Caja Rural-Seguros RGA en este curso ciclista.

Clasificaciones.

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