No hay paz para los ciclistas

Por mucho que aficionados o periodistas nos resistamos a aceptarlo, los participantes de toda carrera de tres semanas necesitan algún día de calma relativa en el que tomar un ligero respiro antes de afrontar los grandes retos de la prueba en cuestión. Son etapas en teoría más sencillas que las marcadas en rojo, aunque para nada de descanso. La tensión y los nervios disminuyen, que no desaparecen; mucho menos cuando la lluvia acompaña durante buena parte del recorrido y aún más cuando los equipos de los velocistas toman el relevo buscando una buena colocación para partir con ventaja en el decisivo momento del sprint final.

Si con todos estos condicionantes todavía entendemos que existen jornadas de cierto relax dentro de una vuelta por etapas como este Giro, la de este viernes con final en Jesolo encajaría en esa definición. Ya estaba bien, habrá pensado más de uno. Y sin embargo, una vez más, el final se ha empeñado en demostrar que este Giro no entiende de relax, destapando incluso su lado más burlón y caprichoso.

Por una vez no se peleó en exceso la fuga. Se fueron los que quisieron, prácticamente cuando quisieron. Carretera y manta para Frapporti (Androni), Zabel (BMC) y Pineau (IAM). Teniendo en cuenta que los velocistas llevaban más de una semana sin poner a prueba sus piernas, después de perder la oportunidad de Forlì, y que no se verán en otra igual al menos hasta el último día en Milán, resultaba evidente que demasiados errores debían de mediar para que esta vez el pelotón no diera alcance a los valientes. Siguiendo ese guión, el destino se cruzó con los fugados a menos de 20 para la meta.

Ese mismo destino iba a mostrar su faceta más inflexible a poco más de 3 km de la última línea. Ese ‘poco’ es lo que ha costado a Alberto Contador perder su primer maillot de líder en una Gran Vuelta en toda su carrera. Un mal movimiento a la izquierda del gran grupo provocaba una reacción en cadena que enviaba al suelo al madrileño a 3,2 km del final. Por 200 metros contarían los tiempos. Aunque su retraso en meta respecto a Fabio Aru apenas pasaba del medio minuto, sobraba para que el sardo vistiera el día antes de la interminable crono de este sábado su primera maglia rosa de líder. Peor le iría a un Richie Porte que  casi sin darse cuenta se plantará en la rampa de salida con más de 5′ de retraso en la general.

Los que lograron salvar la caída sprintaron por el triunfo de la etapa. Lampre, que sigue de dulce en lo que va de Giro, pasó con más hombres que nadie y lanzó como quiso a un Sacha Modolo que, aunque sufrió al final frente a Nizzolo (Trek), sumó su primera etapa en una grande y la tercera de su equipo en esta edición.

Clasificación 14ª Etapa

General tras 14ª Etapa

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