Intensidad de esfuerzo percibido en el entrenamiento del ciclista

Al establecer los parámetros de la carga de entrenamiento (volumen, intensidad o densidad) debemos tener en cuenta el momento en el que nos encontramos, conocer el efecto que tiene cada esfuerzo y si es lo deseado.

Muchos ciclistas se dejan llevar en ocasiones por indicadores subjetivos (sensaciones) que hacen que trabajemos a intensidades que no son adecuadas para ese período de la planificación deportiva en el que nos encontramos y, por lo tanto, no se conseguirán las adaptaciones deseadas.

Como consecuencia de este descontrol se pueden dar estados de fatiga por sobre-esfuerzo, lesiones, trastornos bioquímicos y en general una respuesta no aconsejable.

“Hace que no entreno un mes y hoy he sacado una media de 32 km/h con el grupo del club”

“Me calenté en la subida y forcé para seguir a mi compañero “ 

“Saqué fuerzas de donde no tenía”

ciclista en el que la motivación hace que el esfuerzo percibido sea menor al real

ciclista en el que la motivación hace que el esfuerzo percibido sea menor al real

Ese elemento motivador que en ocasiones es aconsejable para hacernos trabajar a intensidades elevadas, puede no serlo tanto en cierto período.

Lo curioso es que las sensaciones de esfuerzo percibido entrenando solo, son diferentes que haciéndolo en grupo, y a misma intensidad de esfuerzo percibido los parámetros fisiológicos o mecánicos que registran nuestros pulsómetros o medidores de potencia, varían si comparamos con otras sesiones similares.

Podemos decir que la intensidad de esfuerzo se puede controlar a través de 4 métodos:

Velocímetro: El más popular y conocido desde antaño, indicador de trabajo externo realizado.

Pulsómetro: Indicador de la actividad cardíaca, aporta información de gran valor como control de la fatiga o la recuperación post esfuerzo.

Potenciómetro: El mejor para mostrar valores de trabajo mecánico de forma inmediata y sin que afecten factores externos que modifiquen la medición.

RPE-percepción de esfuerzo subjetivo: Lo que el propio ciclista siente en ese preciso momento de la práctica, escala de Borg.

 


 

Precisamente vamos a centrarnos en este último método como indicador a tener en cuenta por su aplicabilidad, validez y sencillez.

Existe una cierta correlación entre lo que el ciclista siente al pedalear y lo que realmente esta sucediendo en su cuerpo, numerosos estudios validan este método que aunque es muy representativo no quiere decir que sea el mejor.

En la tabla siguiente podemos ver la distribución de percepción de esfuerzo que el ciclista tiene valorado de 1 a 20, esa valoración se corresponde con un nivel de intensidad en relación al 100% alcanzado en un test de esfuerzo máximal.

escala de borg

escala de borg

 

Por norma general y aunque no sea siempre así, el “umbral anaeróbico” se encuentra en torno al valor 16, cuando el ejercicio comienza a ser MUY PESADO.

Lógicamente si este esfuerzo se compara con otros métodos directos como el análisis del VO2 (consumo de O2), la FC (frecuencia cardíaca) o LAC (lactato acumulado en sangre) se puede decidir de forma más precisa a que intensidad de esfuerzo (medido en km/h, FC o watios) se encuentra ese umbral.

Cada deportista asimila las cargas de entrenamiento de una forma diferente, y cada día no estamos igual ya que además de factores fisiológicos existen una serie de condicionantes externos cómo el estrés emocional, la presión psicológica o la motivación hacia la práctica ese día, que condicionan nuestro rendimiento.

Por este motivo es interesante valorar cómo se encuentra el deportista en ese momento y que él mismo decida si la intensidad a la que está trabajando es suave, soportable, muy dura o muy muy dura para adaptarla lo que su preparador físico le exige.

“Debemos escuchar a los deportistas ya que ellos saben lo que sienten” 

las condiciones climáticas modifican los parámetros de control por ello la percepción de esfuerzo juega un papel importante

las condiciones climáticas modifican los parámetros de control con métodos cardiacos, por ello la percepción de esfuerzo juega un papel importante

Ojo este arma de doble filo puede jugarnos una mala pasada cuando nos dejamos llevar a menudo por las sensaciones, ya que estaremos incidiendo en unas u otras intensidades en mayor o menor medida provocando los efectos no deseados.

Por ello y como conclusión podemos aportar que la utilización del resto de medidores de intensidad de los que hemos hablado anteriormente deben tenerse en cuenta y han de ser utilizados de forma global, sobre todo el medidor de frecuencia cardíaca y el de potencia que deben ir de la mano.

@yeyocorral

 

yeyo (2)

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