Fabio Felline y la tan ansiada regularidad

La regularidad es una de las cualidades que un ciclista busca obtener en su carrera. Tener un rendimiento óptimo, sin cambios ni interrupciones que le permita sumar una serie de sensaciones que por lo general acaba deparando la consecución de resultados y logros. A sus 25 años recién cumplidos, Fabio Felline (Turín, 1990) parece haber encontrado la llave maestra. En su sexta temporada en el pelotón profesional por fin demuestra la tan ansiada regularidad. Una regularidad que viene de la mano de un salto de calidad en el comienzo de su segundo año en la máxima categoría después del siempre primer ciclo complicado.

Hay casos en los que la regularidad llevan a resultados pero el caso de Fabio Felline es totalmente inverso. El ciclista de Trek Factory Racing es un asiduo a la victoria; así lo demuestra su palmarés con triunfos en todas sus temporadas desde que saltó en 2010 de la mano de Matxin en el Fotoon-Servetto a excepción de 2014, su primer año en el World Tour. Circuito de Lorraine y dos etapas, parciales en el Brixia Tour, Eslovenia y Settimana Internazionale, Giro del Appennino y Memorial Marco Pantani figuran entre los logros de un ciclista que mantiene unas condiciones físicas para brillar en el ciclismo.

Y es que Fabio Felline está experimentando un sorprendente crecimiento en este 2015. Sabíamos que era rápido, sabíamos que pasaba bien la media montaña pero desconocíamos que podría obtener un notorio rendimiento en la lucha contra el crono y que podría finalizar tan adelante en finales en alto. Así lo demostró en el Critérium Internacional donde se impuso en la contrarreloj en Porto Vecchio por delante de especialistas como Bob Jungels y Manuele Boaro. Una sorpresa que no acabó ahí ya que al día siguiente finalizó quinto en el final en el Col de l’ Ospedale a escasos 25” de Jean-Christophe Peraud concluyendo tercero en la general final acompañado a dos corredores que ocuparon plaza de podio en el pasado Tour de Francia, el propio Peraud y Thibaut Pinot.

El Critérium Internacional fue la punta del iceberg de Fabio Felline, el punto de ruptura. Anteriormente había patentado un comienzo enchufado logrando notables actuaciones en Murcia (4º), Laigueglia (5º), Sud Ardèche (3º), Drome Classic (2º) o Strade Bianche (8º) cosechando en febrero y marzo más top10 (11) que en toda la pasada temporada. Pasó Critérium, la tranquilidad, serenidad y motivación que da una victoria y aterrizó en País Vasco. En el final de la segunda etapa en Vitoria, territorio Orica-GreenEDGE, logró estrenar su casillero en el World Tour tras anticiparse en el sprint y ganar ajustadamente sobre Michael Matthews. Confirmó su gran momento en la exigente crono de Aia donde clasificó en sexta plaza por delante de los Nairo Quintana, Michal Kwiatkowski o Tony Martin. Quizás un signo, un síntoma de poder aspirar al triunfo en generales de vueltas de una semana en un futuro cercano, todo dependerá de su evolución.

Una evolución que de momento le está confirmado como el mejor corredor de Trek Factory Racing en 2015. Un año difícil para el equipo norteamericano con la mala fortuna en forma de caídas de Fabian Cancellara y Bauke Mollema, sus dos buques insignias, que está aprovechando el corredor del Piemonte. Así lo mantuvo en De Brabantse Pijl donde finalizó séptimo. Y dese ahí apunta a su próximo objetivo, una Amstel Gold Race muy beneficiosa a sus condiciones y que pondrá prácticamente punto final al primer ciclo del año. Un primer ciclo exitoso en cuanto a resultados y exitoso en cuanto a forma. La regularidad mantenida en este primer tercio de año sienta las bases de un corredor que está dando el salto de calidad en el momento oportuno, antes de cumplir la mitad de su carrera deportiva. Una situación que augura buenas perspectivas para el futuro de Fabio Felline.

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