Antonio Piedra: “Me gustaría seguir vinculado al ciclismo”

Antonio Piedra (Sevilla, 10/10/1985) anunció el pasado jueves que se retiraba del ciclismo profesional. Tras completar nueve temporadas en el ciclismo de más alto nivel, ha hecho oficial que la anterior fue, salvo sorpresa mayúscula, la última. Zona Matxin ha tenido el privilegio de hablar largo y tendido con Piedra sobre su retirada, su trayectoria, sus momentos más felices y sus proyectos de futuro. Una charla en la que comentamos su paso por Andalucía y Caja Rural. También nos habló sobre algunos de sus compañeros de travesía que están llamados a triunfar en un futuro. Todo esto y mucho más en una conversación de lo más sincera y agradable que nos sirve para descubrir la otra cara de un ciclista humilde y trabajador que supo ganarse el cariño del gran público.

-¿Querías seguir alguna temporada más en el ciclismo profesional? Me hubiese gustado. Creo que todavía podía aportar al ciclismo. Ha sido una situación que se ha dado por circunstancias muy especiales, pero todavía tenía ganas e ilusión para seguir.

-¿Llegaste a recibir ofertas de algún equipo, aunque fuera extranjero? No, no se llegó a concretar nada. Mi representante, Juan Campos, estuvo mirando alguna cosa fuera, pero sobre todo estaba esperando a Caja Rural. En principio, en octubre, nos dijeron que no íbamos a renovar, pero hablando con mi representante dejaron la puerta abierta y estuvieron pensándolo hasta diciembre, que fue cuando dejaron de coger el teléfono. Juan llegó a pensar que me renovarían y por eso quizá no buscó más otras opciones de fuera. Se estuvo mirando otras cosas, como algún equipo que se frustró y finalmente no salió por falta de sponsors, aunque la intención era quedarme en Caja. Yo estaba contento y quería quedarme, y al final en diciembre ya era tarde para plantearse otras opciones.

-Se han leído declaraciones tuyas, casi en tono de reproche por la no renovación, aunque siempre resaltas que tu paso por el equipo ha sido genial, ¿qué balance haces de tu experiencia en Caja Rural-Seguros RGALa  verdad es que no tengo nada que reprocharle al equipo. He estado súper a gusto con los compañeros que he tenido y los directores. Sé que muchos de mis compañeros han hecho todo lo posible para que me renovasen, por hacer ver al mánager del equipo el valor de mi trabajo, que no se ve mucho desde fuera. Por desgracia, no hemos podido convencerle. Al final, quizá sea un poco feo que después de tenerte unos meses en el aire, en diciembre te dejen de coger el teléfono. No me parece la forma más adecuada de dejarte fuera del equipo después de haber pasado tres años con ellos.

-¿Llegaste a plantearte emigrar como han tenido que hacer otros compañeros? La verdad que sí, es algo que no me hubiese importado. Una de las cosas que se me pasó también por la cabeza fue ir a Japón. Era posible que hubiese un hueco en el Matrix, el equipo de Eduard Prades, pero al final no llegó ni siquiera a haber un acercamiento porque finalmente Vicente Toribio fue con ellos y cerraron la plantilla. Otra opción era con el equipo colombiano 472–Colombia. Querían sacar un equipo ProConti y estaban a la espera de un sponsor, que a última hora no ha salido y el equipo no ha podido salir adelante ni como continental. Hubo otras opciones que tampoco acabaron saliendo, aunque la prioridad siempre fue renovar con Caja.

“Haber conectado con el público es lo que más me llena”

-Entonces, ¿no te asustaba probar destinos exóticos como correr en Asia? No, no me hubiera importado. El equipo colombiano hubiera tenido bastante calendario en Europa y aquello no me hubiese afectado demasiado. En cuanto a correr en Japón, el problema hubiera sido volver a correr en Europa. Toribio lleva dos años allí ganando mucho y no ha vuelto, quizá porque las ofertas que ha recibido no le interesen y porque está muy feliz allí, pero correr en Japón y volver a Europa después es algo que veo muy difícil. A lo mejor me hubiese planteado correr unos años allí y disfrutar de conocer otra cultura, si se hubiesen dado unas buenas condiciones.

-Ya que hablamos de gente que ha tenido que emigrar, aprovecho para preguntarte por tu amigo Sergio ‘el Poliche’ Carrasco, para que me hables del proyecto que tenéis en común, el Bike Store Center. Es una tienda de bicis que hemos abierto en La Algaba (Sevilla), en octubre. A Sergio le conozco desde que en cadetes empezamos a correr juntos. Él me ha insistido mucho en que buscase algo para correr este año, aunque a él su experiencia en Rumanía (Carrasco corrió una temporada en el Tusnad, equipo continental rumano, tras la desaparición del Andalucía) no le fue demasiado bien, y que me mantuviera activo. El proyecto fue algo que él me propuso hace cerca de un año. Entré por echarle un cable al principio, aunque al principio el que trabajaba en la tienda era él. Yo le estoy ayudando con la página web, las redes sociales o yendo alguna tarde a la tienda si necesita algo, aunque realmente el que está trabajando allí es él. Estamos realmente ilusionados y deseando transmitir todo lo que hemos aprendido. Hay clientes que buscan la referencia de un ciclista profesional y nosotros queremos ayudarles con todo lo que sabemos de nuestros años en profesionales. Quizás este sea un valor que podamos aportar que nos diferencie de otras tiendas.

-Puede que sea esa cercanía, el uso de las redes sociales y el contacto constante con el público el que os ha llevado a ti y al propio Poliche a convertiros en unos ciclistas muy queridos por los aficionados. Es algo que me ha sorprendido mucho la verdad. Durante estos años no había tenido Facebook y el Twitter casi me lo acabo de hacer. Me abrí el Facebook para darme a conocer y publicitar la tienda y me ha sorprendido la cantidad de personas que, de alguna manera, te valoran la cercanía de pararte a hacerte una foto o a dedicarles un momento. El ciclismo vive del público y de la afición y yo agradezco muchísimo el apoyo que me están dando en esta nueva etapa. Creo que haber conectado así con los aficionados es lo que más me llena de mi etapa como profesional.

-Tu situación como profesional no ha sido la más normal, puesto que has compaginado correr con estudiar una ingeniería, ¿cómo ha sido la experiencia? Siempre que me preguntaban yo decía lo mismo, voy súper lento sacándome la carrera. Me quedan ocho asignaturas que, entre este curso y el que viene espero aprobar. Siempre que puedas, por muy lento que vayas, ir sacando tres o cuatro asignaturas al año, pues eso que tienes para después. Creo que eso lo he ganado durante estos años. Ha sido lento pero me llevo casi toda la carrera terminada y esa experiencia profesional y personal. Es difícil, no siempre puedes dedicarle todo el tiempo que necesitas, pero bueno, poco a poco, lo he ido consiguiendo.

-¿Te planteas dedicarte a la ingeniería cuando acabes la carrera o te gustaría seguir ligado al ciclismo? Me gustaría seguir ligado al ciclismo de alguna manera. Al final es mi pasión, de lo que he vivido durante años y me encanta este mundo. Aunque he dejado de correr en profesionales, he estado hasta hace una semana siguiendo con los entrenamientos que me mandaba mi preparador físico. El hecho de estudiar ingeniería te abre otras puertas de todas formas y, además, podría estar ligado también al ciclismo. Tengo unos compañeros que también han estudiado ingeniería en la universidad de Sevilla y tienen un proyecto para crear bicicletas a base de fibra de basalto. Están empezando ahora pero les veo bastante recorrido, incluso han ganado ya bastantes concursos. Me han propuesto trabajar con ellos, por lo que de aquí a un tiempo igual sigo ligado al ciclismo, pero como ingeniero.

-Me gustaría también preguntarte por algunos excompañeros tuyos. En concreto por dos que parece que pueden ser el futuro del ciclismo en España. ¿Qué puedes contarme de Juanjo Lobato y Rubén Fernández? Con Lobato entreno a veces ahora que vive cerca de mi casa. He tenido la suerte de conocerlo desde que pasó a profesionales y de observar de cerca su evolución y la verdad que es asombroso. Este año ha hecho un invierno sensacional, que casi parecía que se iba a pasar. Los resultados están llegando y está motivado, lo que creo que le va a venir bien para la su próximo objetivo en San Remo. El cambio en estos últimos años ha sido tremendo. Aunque sea un sprinter, sube los puertos entrenando casi en los mismos tiempos que nosotros, ha ganado muchísima resistencia. En cuanto a Rubén, también he podido verle desde su primer año. Siempre tuvo un desparpajo y una forma de correr poco habitual en un neoprofesional, muy echado para adelante. En dos años ha progresado mucho y en el Tour Down Under ya estaba con los mejores. Es un ciclista que tiene mucho recorrido por delante.

“He seguido de cerca la evolución de Lobato y es asombrosa”

-Otro excompañero del que me gustaría hablar es de Xavi Tondo, ¿qué puedes decirnos sobre él? Era una magnífica persona, la verdad. El año que coincidí con él aprendí muchísimo. Con el nivel y la calidad que tenía, era todavía mucho mejor persona. El Andalucía era un equipo modesto, que no aspiraba a grandes cosas, pero él nos hacía cambiar esa mentalidad, era alguien muy positivo. Nos hacía ver lo que realmente valíamos. Poco antes de conseguir mi primera victoria había estado entrenando con él y los ánimos que me dio me demostraron que podía estar ahí y que podía estar disputando carreras.

-Toca preguntarte por un momento que es obligado recordar cuando se habla contigo. Háblanos sobre aquella ascensión a Los Lagos de Covadonga en 2012. Fue un momento muy bonito. Un día maravilloso para mí y algo que me hizo conocido entre el público. Mientras subía Lagos escapado ya en solitario la gente me confundía con David de la Fuente que también iba en la fuga y el día siguiente, yendo a media hora en la grupeta, la gente ya me gritaba “¡Venga Piedra!”. Fue un cambio impresionante y para mí esa etapa tiene un significado muy especial. Para el aficionado creo que también fue un día muy bonito porque fue un domingo, la subida a un puerto mítico y una etapa mítica. Se dieron unas circunstancias muy particulares para que aquel día pudiera disputar la etapa y me salió un día redondo.

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-Y a parte de ese día, ¿con qué otro momento te quedas de tu carrera profesional? La primera victoria como profesional. Una etapa de la Vuelta a Portugal en 2009 que, al ser la primera, me llenó muchísimo. También por la forma. Iba en una fuga con Malagueta, compañero del Andalucía. Yo arranqué primero, luego él y me cogió. Llegamos los dos juntos a meta y me dejó ganar la etapa. Fue un gesto súper bonito por su parte y lo recuerdo de una manera muy especial.

-¿Hay alguna carrera que te hayas quedado con las ganas de correr y nunca hayas podido? Creo que como muchos ciclistas, me hubiera gustado disputar Giro y Tour. Quizás muchos te dirían que el Tour, pero yo creo que me quedo con el Giro. Por la belleza, todo el mundo que lo ha corrido me ha hablado de lo bonito que es y del ambiente que se vive allí.

-¿Y hay alguna carrera que te hubiera gustado ganar? ¿Alguna que te llame la atención en especial? Hombre, si tengo que decir una, por pedir, me hubiera encantado ganar la Clásica San Sebastián, por el ambiente que se forma allí. Me encanta correr en País Vasco y bueno, por ser una clásica, ganar allí tiene que ser algo fantástico.

-¿Cómo viviste la desaparición del equipo Andalucía? Fue duro porque la mayoría de mis excompañeros de equipo seguían allí. Muchos tuvieron que dejar el equipo y creo que había gente súper válida: Sergio Carrasco, Eloy Ruiz, Adrián Palomeras, Javier Ramírez Abeja… podrían haber continuado varios años más y con buenas carreras. Como el año de Euskaltel, da rabia ver que gente buena como Egoi Martínez o Gorka Verdugo se quedan en la calle.

-Por último, ¿cómo ves la situación del profesionalismo a corto y medio plazo en España? Lo que le digo a todo el mundo es que esperemos que mejore y que mejore pronto. Especialmente por la base. La situación es crítica. El equipo de Alonso hubiese dado un buen respiro al ciclismo español y habría supuesto un pulmón, sobre todo para gente joven que despunta en amateur y gana carreras con nivel para correr en profesionales pero que no encuentran hueco para pasar. Esperemos, por estas generaciones, que ahora que dicen que la crisis se está acabando, la situación mejore y el apoyo mediático y de las empresas ayude a mejorar la situación del ciclismo.

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