El Tour no es carrera para contrarrelojistas (Análisis recorrido)

El Tour de Francia de 2015 presenta un menú realmente extraño. Si uno no presta demasiada atención verá que hay días para sprinters, otros perfectos para especialistas en repechos, abundan también las jornadas en Alpes y Pirineos e incluso se ven pruebas cronometradas individuales y colectivas. Pero la realidad es muy distinta. Pasamos a una cocina de autor en la que la “ensalada” de la crono por equipos llega casi a mitad del Tour, en la que el “pescado” de las cronos individuales es reducido prácticamente a la mínima expresión y en la que incluso la “carne” de la alta montaña parece que se servirá en plato pequeño para engañar la vista del comensal intentando condensar todo el espectáculo en el menor número posible de kilómetros. Pero dejemos a un lado las metáforas y vayamos con los datos.

ANÁLISIS GLOBAL

1. Salida desde Los Países Bajos con la única crono individual.

Los Países Bajos volverán a acaparar las miradas de todos los aficionados al ciclismo mundial, algo que se está convirtiendo en una tradición y una pelea en la que Giro y Tour parecen implicados y la que la Vuelta no ha repetido experiencia a pesar del éxito que supuso la excursión de 2009. En el caso del Tour de 2015, la ciudad elegida ha sido Utrecht. Y la fórmula, la de contrarreloj invididual sobre 13,8 kilómetros. No habrá ninguna otra lucha individual contra el reloj, una decisión que parece acorde con los nuevos tiempos impuestos por los organizadores en el ciclismo mundial, pero que no guarda lógica con la tradición. Es más, tampoco parece muy aconsejable, puesto que no obliga a los escaladores a buscar ataques y más ataques para recuperar el tiempo perdido, aunque repetir ese planteamiento… sea precisamente perder el tiempo ante unos organizadores que en los últimos años vienen recortando de forma sistemática las cronos individuales. Habrá que adaptarse a estos tiempos modernos.

2. Pavés y muros.

El otro gran centro de interés en la primera semana pasa por la variedad del menú. Hay etapas en las que puede aparecer el viento lateral. Tenemos también jornadas con final en muro, la de Huy es el mejor ejemplo, y tampoco faltará el pavés. Mezclamos, por tanto, la emoción de las clásicas con la dureza de las grandes vueltas en un ejercicio que seguro que sirve para descabalgar a alguno de los favoritos, aunque más que por un tema de fuerzas suele serlo por una simple y sencilla cuestión de lotería: las caídas nunca faltan en esas jornadas de tantos nervios.

3. Crono por equipos tardía… y a subir Alpes y Pirineos.

Otra característica de este Tour es la presencia de una crono por equipos dura… pero casi a medidados de la carrera. Los equipos suelen llegar a esa etapa con bajas y eso puede ser determinante en el desarrollo de la carrera. Luego no habrá mucho más espacio para la sorpresa: montaña y más montaña, con paso por Pirineos, Macizo Central y Alpes. Los Pirineos siguen una línea más clásica mientras que los Alpes parecen apostar por la filosofía-Unipublic, con kilometrajes ridículos, pero con grandes nombres para que el aficionado se sienta próximo a la carrera. No faltarán, por tanto, subidas como Tourmalet (Pirineos) o Alpe d’Huez (Alpes). El Tour, en resumen, parece pensado única y exclusivamente para escaladores puros. No hay alternativa. Sí, subir fuerte, pero bajar todavía más, puesto que más de una bajada parece propicia para la emboscada.

ANÁLISIS INDIVIDUAL DE LAS ETAPAS

1 ETAPA1ª. Sábado 4 de julio. Utrecht-Utrecht, 13,8 kms. CRI

El Tour arranca con una contrarreloj individual en Utrecht, un poquito más larga de lo que suelen ser los prólogos, pero infinitamente más corta de lo que solían ser las cronos largas de la ronda francesa. Será la primera y la última oportunidad para los especialistas en la lucha individual contra las manecillas del reloj. Eso sí, el trazado completamente llano debe favorecer y mucho a los corredores de mayor potencia. Tendremos las primeras diferencias serias, aunque con más curvas que kilómetros, los escaladores deben intentar echar mano de su posible habilidad técnica para limitar el tiempo perdido.

2º ETAPA2ª. Domingo 5 de julio. Utrecth-Zelande. 166 kms.

La etapa parece propicia para la siesta de todo el mundo… menos los velocistas, que tienen una magnífica oportunidad. El perfil no obligará a nadie a usar el plato pequeño, puesto que hablamos de un recorrido completamente llano. Eso sí, pocos disfrutarán de esa siesta con tranquilidad. La carrera discurre paralela al mar y eso… puede ser sinónimo de viento lateral y, por tanto, de abanicos, sobre todo en el tramo final. Los líderes de cada equipo, con o sin viento, acabarán en cabeza y eso siempre genera nervios. Y esos nervios con casi 200 ciclistas y todos ellos pletóricos de fuerzas suelen significar montoneras. Esperamos que esta vez haya suerte y no haya que lamentar caídas.

3 ETAPA3ª. Lunes 6 de julio. Anvers-Huy. 159,5 kms.

La carrera abandona los Países Bajos para entrar en Bélgica y en un mundo muy diferente al de las llanuras holandesas: el de los muros. Y ningún muro es más famoso que el de Huy, tradicional final de la Flecha Valona y llegada de esta tercera etapa del Tour de Francia. La ascensión, con algo más de 1 kilómetro y algo más del 9%, es perfecta para ver un duelo al sol entre escaladores y clasicómanos. Terreno ideal para ciclistas como Alejandro Valverde, quien fusiona a la perfección las dos características. Antes del Muro de Hoy habrá otros tres repechos, por lo que no llegarán al pie de la subida final los casi 200 inscritos.

4 ETAPA4ª. Martes 7 de julio. Seraing-Cambrai. 223,5 kms.

Contrarreloj individual; posible día de abanicos y sprint; jornada de repechos y llegada a Huy… y como remate un día de pavés. La cuarta etapa, con salida en Seraing y llegada en Cambrai, lleva la carrera a Francia y lo hace a través de un trazado que incluirá hasta siete tramos adoquinados, el primero de ellos realmente lejos de la línea de meta. Luego, llegarán seis tramos de pavés en los 50 kilómetros finales, el último de ellos a 12 de la línea de meta. Y con un tramo de incluso 3,7 kilómetros de longitud. Hablamos, por tanto, de una etapa similar en su dureza a la del Tour de 2014. La diferencia, la única diferencia, puede estar en las condiciones meteorológicas. El sol o la lluvia lo cambiarán todo. Pero no hay que olvidar que ese día es determinante en la planificación de hombres como Nibali, quienes se sienten superiores a otros escaladores puros.

5 ETA5ª. Miércoles 8 de julio. Arras-Amiens. 189,5 kms.

La 5ª etapa, con meta en Amiens, significará -o debe significarlo en teoría- la primera etapa de relativo descanso para los favoritos. En principio, no hay altos puntuables ni adoquines ni elementos que puedan romper la tranquilidad de un pelotón que debería dirigirse con paso firme hacia un sprint masivo y hacia el lucimiento de los grandes velocistas, quienes en ausencia de Marcel Kittel deben buscar la corona del hombre más rápido del pelotón mundial.

6 ETA6ª. Jueves 9 de julio. Abbeville-Le Havre. 191 kms.

La 6ª etapa es un día a medio camino entre la dureza final de Huy y la placidez de Amiens. La jornada, de 191 kilómetros, incluye tres puertos de 4ª categoría. Pero lo más importante llega en la parte final, con una subida de 850 metros al 7,5% de pendiente media. Los últimos metros no son precisamente los más duros, lo que puede dar algo de oxígeno a los velocistas que sean capaces de amarrar con fuerza su manillar y tirar de riñones. De todos modos, los clasicómanos intentarán no perder su oportunidad. Y atención a la posible aparición del viento lateral.
7 ETA7ª. Viernes 10 de julio. Livarot-Fougères.190 kms.
Nueva etapa, con 190 kilómetros, y nueva oportunidad para los velocistas más puros. La jornada, con salida en Livarot y llegada en Fougères, es otra de esas jornadas diseñadas para la fuga de jóvenes hambrientos de su minuto gloria y, sobre todo, para el lucimiento de los equipos presentes en la carrera gracias a una de las invitaciones concedidas para ASO. Los humildes al poder durante muchos kilómetros, pero todo el mundo con la mirada puesta en el kilómetro final y en los equipos de los velocistas.
8 ETA8ª. Sábado 11 de julio. Rennes-Muro de Bretagne. 181 kms.
Si Huy es posiblemente el muro más famoso del ciclismo por su final en la Flecha Valona, el Muro de Bretagne también puede sacar pecho por su pasado ilustre en el ciclismo. En ese sentido, no puede olvidarse el último precedente, en 2011, con triunfo de Cadel Evans sobre Alberto Contador. Repetimos escenario en el que se espera otro duelo de clasicómano y escalador explosivo, con cierta ventaja para los primeros. La subida final es dura en su primer kilómetro, con un 10% de pendiente media. El tramo final es mucho más suave. Y ése es precisamente el terreno en el que los clasicómanos deben buscar su oportunidad.
9 ETA9ª. Domingo 12 de julio. Vannes-Plumelec. 28 kms. CRE
El domingo 12 de julio llega la segunda contrarreloj del Tour de Francia. Será en la modalidad de crono por equipos. Y ojo porque hablamos de la 9ª etapa del Tour, lo que significa que el factor suerte puede marcar mucho las diferencias, puesto que todos los años hay alguna formación que acumula desgracias en forma de caídas y abandonos en la semana inicial de nervios y sprints. Con uno, dos o incluso tres ciclistas menos, los 28 kilómetros camino de Plumelec se pueden hacer eternos. Y atención también al trazado del recorrido, puesto que es todo menos llano. Subidas y bajadas hasta los metros finales, lo que hará que sea más importante que nunca el control de fuerzas, puesto que los equipos no pueden llegar con su líder sino con el jefe de filas y con otros ¡cuatro ciclistas!
10 ETA10ª. Martes 14 de julio. Tarbes-La Pierre Saint Martin. 167 kms.
La 10ª etapa del Tour de Francia es la primera gran jornada de montaña de la ronda gala. La salida se realizará en Tarbes y llega después de un día descanso, lo que habitualmente significa desfallecimientos de los corredores que no hayan sabido sacrificarse en el día sin competición. Los 167 kilómetros no incluyen grandes ascensiones hasta la subida final a La Pierre de Saint Martin. Hablamos, por tanto, del primer día en los Pirineos y de una jornada casi uni-puerto. Pero hablamos también de una ascensión bien dura: 15.3 kilómetros al 7.4% de pendiente media, con algún que otro kilómetro realmente exigente (por encima del 10). Será la primera gran criba en montaña.
11 ETA
11ª. Miércoles 15 de julio. Pau-Cauterets. Valle de Saint Savin. 188 kms.
 La 11ª etapa, con salida en Pau, es la segunda de las tres jornadas pirenaicas. Y la primera con un encadenado de consideración, aunque lejos de la línea de meta. La etapa se pondrá realmente interesante con la subida al alto de Aspin, de 1ª, una ascensión de más de 12 kilómetros al 6,5% de pendiente media. Bajada rápida y de nuevo a usar el plato pequeño para ascender uno de los puertos más míticos de Francia: el Tourmalet, con 17 kms. al 7,3%. Desde la cima de este alto Fuera de Categoría hasta la línea de meta aún restarán 35 kilómetros. Parecen muchos, pero no hay que olvidar que la mayor parte son el descenso del Tourmalet. A eso hay que añadirle el falso llano camino de Cauterets, puerto de 6,4 kilómetros al 5%. En muchos sentidos recuerda el perfil encadenado Mortirolo+Aprica. Por tanto, tan importante como encontrarse en un buen momento físico y psicológico en el Tourmalet es la distribución de fuerzas de los rivales. Si un grupo de cuatro o cinco hombres se van por delante y un corredor queda descolgado, puede perder todas sus opciones en esos 35 kilómetros finales. En ese sentido, es día de todo o nada.
12 ETA12ª. Jueves 16 de julio. Lannemezan-Plateau de Beille. 195 kms.
Tercer y último día consecutivo de ascensiones en los Pirineos. Son casi 200 kilómetros y cuatro puertos, siempre de menos a más en su dureza y longitud: 2ª (Col de Portet d’Aspet) – 1ª (Col de la Core) – 1ª (Port de Lers) y Fuera de Categoría (Plateau de Beille). La presencia de llanos entre los puertos y la tendencia conservadora actual hace presagiar que todo se vaya a jugar en la última de las subidas, un puerto de 15,8 kilómetros al 7,9% de pendiente media. La subida a Plateau de Beille no tiene ni un solo kilómetro por encima del 10% de pendiente media, por lo que hablamos de un puerto que no incluye grandes porcentajes y que tiene como principal característica la constancia en el grado de dificultad, lo que habitualmente facilita la labor a los corredores empeñados en agarrarse a la rueda de sus rivales.
13 ETA13ª. Viernes 17 de julio. Muret-Rodez. 198 kms.
La 13ª etapa es el primer día perfecto para la fuga. Muchos corredores se habrán tomado con calma las jornadas de alta montaña. Y los velocistas tampoco tienen muchas opciones de éxito en unos kilómetros finales que sin ser para escaladores, sí incluyen numerosos repechos. Terreno por tanto ideal para que los valientes prueben fortuna y para que el equipo del líder deje hacer. Los tres puertos finales y los otros muchos repechos no puntuables deben dictar sentencia entre los fugados y a buen seguro que el vencedor no es un nombre desconocido en el panorama internacional.
14º ETA13ª. Sábado 18 de julio. Rodez-Mende. 178 kms.
Después del día de transición, vuelve la montaña. No hablamos de Pirineos. Tampoco de los Alpes. Es el Macizo Central y el perfil deja bien a las claras el reto al que se enfrentarán los ciclistas: una primera parte de la jornada sencilla y una parte final muy dura, con porcentajes más propios del Giro o la Vuelta que del Tour. Yendo al análisis de los datos concretos, debemos citar que en los últimos 10 kilómetros se ascienden la Cote de Chabrits, con casi 2 kilómetros al 5,9%. y la subida a Mende, con sus temidos 3 kilómetros al 10,1%. El kilómetro final es más llevadero, pero el pelotón ya habrá volado por los aires. Lo mejor de este final es que deja buen recuerdo al aficionado español. Jalabert y la ONCE pusieron contra las cuerdas a Miguel Indurain en 1995. Pero luego llegaron triunfos de Marcos Serrano (2005) y de Joaquim Rodríguez (2010).
15 ETAP14ª. Domingo 19 de julio. Mende-Valence. 183 kms.
El tercer fin de semana del Tour de Francia no dejará el listón de la emoción muy alto. La etapa, con salida en Mende y llegada en Valence, comienza con un trazado rompepiernas: puertos de 3ª y de 4ª e incluso un alto de 2ª categoría, Escrinet, con 7,9 kilómetros al 5,8% de pendiente media. El gran problema de la etapa es que sus últimos 40 kilómetros son totalmente llanos, por lo que parece un día propicio para una fuga lejana o para hombres como Peter Sagan, que tienen velocidad considerable y que pueden superar esa terreno de media montaña sin excesivas dificultades.
16 ETA16ª. Lunes 20 de julio. Bourg de Peage-Gap. 201 kms.
Si Pau suele ser la gran ciudad de descanso en los Pirineos, la elegida por los organizadores del Tour en Los Alpes suele ser Gap. Este lunes 20 de julio los corredores viajan desde Bourg de Peage hasta Gap, con 201 kilómetros y dos puertos de 2ª categoría, el último de ellos situado en los kilómetros finales. El primer alto, Col de Cabre, con 9,1 kilómetros al 4,6% todavía está lejano de la línea de meta. El constante subir irá calentando las piernas antes de la traca final, un puerto, el Col de Manse, con 9 kilómetros al 5,6%, terreno más que suficiente para ver fogonazos entre los favoritos, sobre todo pensando en la rápida y complicada bajada camino de la meta de Gap.
17 ETAPA
17ª. Miércoles 21 de julio. Digne-Les-Bains – Pra Loup. 161 kms.
Después de un día de descanso, llega la alta montaña de los Alpes. Y lo hace con una jornada de sólo 161 kilómetros: dos puertos de 3ª, un puerto de 2ª y un encadenado interesante, con un alto de 1ª y otro de 2ª en los kilómetros finales de una etapa que acaba en alto de Pra Loup. El Col d’Allos, con 14 kilómetros al 5,5%, es un puerto largo y tendido, de los de desgaste más que de ruptura. Luego llegará una bajada rápida y un ascenso de 6 kilómetros al 6,5%, aunque las bajadas pueden ser igual de determinantes que las subidas, así que no habrá ningún segundo de descanso, al menos, en las últimas dos horas de competición.
18 ETA
18ª. Jueves 22 de julio. Gap – Saint-Jean-de-Maurienne. 186 kms.
La segunda etapa de montaña en los Alpes es, tal vez, la que menos debería asustar a los favoritos, aunque vuelve a ser una jornada trampa. El día incluye siete puertos: tres de 3ª, tres de 2ª y uno Fuera de Categoría. Resulta muy interesante el trazado de los kilómetros finales: los ciclistas deberán ascender el Col du Glandon, con casi 22 kilómetros al 5,1% de pendiente media. Es decir, volvemos a ver un puerto largo, sin grandes pendientes y en los que mandará el ritmo crucero del equipo del líder. O debería mandar, puesto que la bajada será muy rápida y los corredores deberán afrontar a continuación la subida a Lacets de Montvernier (2ª), con 3,4 kilómetros al 8,2%. Y luego otro rápido descenso antes de llegar a la línea de meta. Estamos, por tanto, con un día similar al de Aprica o Cauterets. Perder terreno en El Glandon puede ser mortal, puesto que un grupo de hombres coordinados pueden sentenciar la carrera. Ese es el gran peligro del día.
19 ETA19ª. Viernes 23 de julio. Saint-Jean-de-Maurienne / La Toussuire – Les Sybelles. 138 kms.
El viernes 23 de julio, los organizadores han diseñado un recorrido corto, de sólo 138 kilómetros. Por kilometraje parece más una carrera sub-23 que profesional. Pero lo cierto es que el trazado es de los que obligan al aficionado a pegarse al televisor desde el primer minuto. La etapa arranca con la subida al Col du Chaussy, 15,4 kilómetros al 6,3%, un inicio explosivo que más de una vez ha sentado mal a alguno de los grandes candidatos al triunfo final del Tour, especialmente a los corredores de Sky. Luego viene un importante tramo llano, pero también un triple encadenado: Croix de Fer, con 22 kilómetros al 7%, el Col du Mollard, que tiene 5,7 kilómetros al 6,8, y por último La Toussuire, con 18 kilómetros al 6,1%. De nuevo habrá que estar atento a alguno de los descensos, especialmente técnicos.
20 ETA
20ª. Sábado 24 de julio. Modane Valfréjus / Alpe d’Huez. 110 kms.
Si el viernes hablamos de una etapa de kilometraje sub-23, el sábado deberíamos decir que nos metemos de lleno en kilometrajes de categoría júnior. ¡Sólo 110 kilómetros! Pero, eso sí, hay que mirar bien cómo son esos 110 kilómetros. La etapa arranca en Modane y finaliza en la cima de Alpe d’Huez, el alto más mítico de todos los de Alpes y la última gran oportunidad para los escaladores. Los corredores afrontarán a partir del kilómetro 25 la ascensión al Col de la Croix de Fer, una subida de 29 kilómetros al 5,2%. Hablamos de nuevo de un puerto muy largo y tendido, pero cuidado porque hay cinco kilómetros al 9% o incluso por encima del 9% de pendiente media. Luego llegará la última subida: Alpe d’Huez y sus 13,8 kilómetros al 8,1% de pendiente media. Lo único seguro es que el ciclista que salga vestido de amarillo de Alpe d’Huez… ganará el Tour de Francia de 2015.
21 ETA21ª. Domingo 25 de julio. Sèvres – París. 109 kms.
El domingo 25 de julio llegará la última oportunidad para los corredores, aunque en realidad hablamos de una fiesta sin otra función que la de las fotos y el paseo turístico para enseñar la belleza de París a todo el mundo. Será la gran fiesta del ganador del Tour de 2015 y también una oportunidad de lucimiento para los velocistas.

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