El kilómetro de oro, revolución de la Vuelta a Bélgica

La Vuelta a Bélgica, rebautizada por razones publicitarias como Baloise Belgium Tour, es una de las carreras más antiguas del mundo, pues su primera edición se disputó allá por el año 1908. Sin embargo, la empresa organizadora, Golazo, no está ni muchísimo menos anclada en el pasado, pues se estruja el cerebro año a año para lanzar novedades atractivas para el público y el ciclismo en general.

Este año la gran primicia de la competición será el llamado Kilómetro de Oro, que atribuirá un buen botín de segundos a los corredores que mejor lo hagan a lo largo de mil metros.

¿En qué consiste el Kilómetro de Oro? Lo explica el responsable de la organización, el dinámico Rob Discart: “El Kilómetro de Oro es un nuevo concepto y se ubicará en los 20 o 25 kilómetros finales de cada etapa. El principio es simple. En el espacio de un kilómetro se disputarán tres sprints. El vencedor recibirá 3 segundos de bonificación, el segundo, 2 y el tercero, 1. Es decir, que en un solo kilómetro un corredor puede acumular un total de 9 segundos. Los que disputen la general estarán muy interesados en obtener esos segundos. Los años anteriores las diferencias en la general fueron pequeñas, por lo que el Kilómetro de Oro podría ser determinante. Con esto intentamos hacer la carrera aún más atractiva y permitir un final más abierto”.

Ha de tenerse en cuenta que el Baloise Belgium Tour tiene un recorrido de lo más variado, pues presenta etapas de todo tipo. Una completamente llana (la primera), otra con paso por los montes de las Ardenas Flamencas (los mismos que se pasan en las clásicas con adoquines) y otras dos en las Ardenas Valonas, por lo que el Kilómetro de Oro no beneficia, en principio, a ningún especialista en particular, sino a aquellos corredores que se encuentren en cabeza en la parte final de cada jornada.

El Kilómetro de Oro no es la única especificidad de esta edición de la prueba. También lo es la clasificación de la combatividad “Primus Haacht”. No se trata, en realidad, de algo novedoso, sino de la recuperación de una fórmula que ya se puso en práctica en años anteriores. La diferencia con los premios de combatividad que se establecen en otras carreras es que su atribución no será subjetiva, a criterio de un jurado, sino medible. En cada etapa habrá tres metas intermedias, en las que se atribuirán puntos en función de la diferencia que consiga el corredor escapado con respecto al pelotón. Es decir, que cuanto más tiempo obtenga el valiente de turno, mejor recompensado será en la clasificación, en forma de puntos.

Veremos qué dan de sí estas iniciativas, aunque lo cierto es que, tengan o no repercusión en el resultado de la carrera, lo importante es ponerlas en práctica y, sobre todo, despertar el interés de los corredores y el público, como así ha ocurrido en este Baloise Belgium Tour.

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