Desarrollar a los jóvenes deportistas y el talento deportivo

Desarrollar a los jóvenes deportistas y al talento deportivo implica tomar muchas decisiones importantes. No sólo hay que saber seleccionar a quienes pueden llegar a la élite deportiva (aspecto difícil de valorar ya que depende de una evaluación subjetiva en muchos casos), sino que lo importante es establecer un recorrido formativo que le permita desarrollar todas sus capacidades. Reciente mente, el Comité Olímpico Internacional ha establecido un posicionamiento sobre el desarrollo de los jóvenes deportistas, por ello queremos compartir en esta entrada algunos de sus puntos e ideas principales. Para aquellos que trabajáis en el deporte base puede resultar de gran ayuda y guía.

Principios generales

  • Desarrollar a los jóvenes deportistas (y por ende, del talento deportivo) debe fundamentarse en el principio único e individual de cada persona: de su crecimiento, maduración biológica y del desarrollo de su comportamiento.
  • Ampliar el concepto de éxito deportivo incluyendo ideas como experiencias saludables y aprendizajes significativos que lleven al desarrollo integral de la persona.
  • Ajustar la formación al nivel de desarrollo de la persona, para permitir una adecuada progresión y adaptarse a las necesidades de cada momento.
  • Contribuir al desarrollo psicológico, desarrollando la capacidad mental, la autorregulación, la búsqueda de la excelencia y la defensa de los ideales del olimpismo.
  • Variar las formas de práctica estructuradas (propias del deporte practicado) y no estructuradas (juego) para desarrollar habilidades deportivas y sociales, a la vez que favorecer la participación deportiva y el disfrute.
  • Promover la seguridad, la salud y el respeto de normas y otros deportistas. Sancionar conductas de abuso o similares.
  • Ayudar al deportista en la conciliación de la vida deportiva y la vida después del deporte. (Sobre esto hablamos en la entrada anterior).

Proceso de Entrenamiento

  • Facilitar un clima de trabajo desafiante ajustado a las posibilidades del deportista y orientado alcanzar la maestría deportiva.
  • Orientar el proceso de entrenamiento basándose en las evidencias científicas que faciliten la flexibilidad e innovación mientras se desarrollan las habilidades y la trayectoria deportiva.
  • Entrenar en un contexto (participación vs competición) según la disposición de la persona.
  • Entrenar implica desarrollar programas que vayan más allá de lo físico-fisiológico, también deben favorecer el crecimiento personal e interpersonal, favoreciendo situaciones de reflexión o de desarrollo de habilidades comunicativas.
  • Buscar entornos interdisciplinares (médicos, psicólogos, fisioterapeutas…) que faciliten el desarrollo del deportista, su condición física y salud, y los aspectos mentales y de desarrollo social.

 Acondicionamiento, test y prevención de lesiones

  • Favorecer la participación en programas variados de fuerza, ajustados a la edad, priorizando los aspectos técnicos y de seguridad.
  • Diseñar programas variados para evitar el riesgo de lesiones por sobreexposición de una práctica intensiva y que con ello ponga en riesgo la salud: ajustar el umbral de carga y los descansos para favorecer el desarrollo deportivo.
  • Mantener un enfoque ético y aplicarlo tanto en el laboratorio como en los test de campo.
  • Desarrollar y ampliar estrategias y recursos que faciliten la prevención de lesiones para facilitar la salud de los deportistas.
  • No permitir competir si ello pone en riesgo la recuperación de lesiones o no se está completamente sano.

Nutrición, hidratación y problemas derivados el calor o esfuerzo

  • Educar a los jóvenes deportistas en patrones de alimentación óptimas: ingesta equilibrada de carbohidratos y proteínas, calcio, vitamina D y hierro.
  • Alertar a los deportistas sobre el riesgo de los suplementos dietéticos y bebidas energéticas.
  • Alertar sobre los peligros y problemas derivados por entrenar en condiciones de altas temperaturas (lipotimias, golpe de calor) y establecer estrategias de prevención.
  • Desarrollar y poner por escrito un protocolo de actuación en caso de emergencia y disponer de instalaciones donde poder atender dichas emergencias.

 Órganos y organizaciones de deporte y de medicina deportiva

  • Fomentar la protección de la salud desde los órganos y organismos deportivos y de medicina deportiva, favoreciendo programas educativos y de seguimiento de los jóvenes deportistas.
  • Seleccionar a los jóvenes deportistas y al talento deportivo basándose en aspectos fisiológicos, perceptivos, cognitivos y exigencias de la propia modalidad deportiva.
  • Diversificar y variar la exposición dentro de la modalidad deportiva y entre modalidades deportivas (dotar de una mayor participación en varias modalidades deportivas puede facilitar el desarrollo de más habilidades y evitar la temprana especialización deportiva).
  • Ajustar los formatos de competición a la edad y habilidades de los deportistas, dando prioridad también a aspectos como los procesos de recuperación, cuando se tiene de que hacer varios esfuerzos o competiciones en un mismo día.

El documento, en su primera parte, también recoge aspectos interesante como la valoración de los cambios biológicos, la evolución de los cambios en el metabolismo muscular, fuerza muscular, rendimiento aeróbico y anaeróbico, fatiga a la resistencia y recuperación, respuestas al ejercicio físico, etc. Por ello, es más que recomendable leer todo el documento. Esperemos que estas recomendaciones sean puestas en práctica para garantizar el relevo generacional y que podamos seguir disfrutando de los logros conseguidos por los deportistas.

Fuente:

Beregon, M. F. (2015). International Olympic Committee consensus statement on youth athletic development. Br J Sports Med; 49:843-851.

@trinotas

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Sobre el Autor

David Estebanez

Lcdo. CC de la Actividad Física y del Deporte