Cuarta de Ewan en la lucha a tres bandas

El Tour de Korea ha resultado ser una carrera monocrómica, tal y como se esperaba. Con etapas cortas y llanas como seña de identidad y la presencia de un conjunto de la talla de Orica-Green Edge para controlar los escarceos, el sprint se ha hecho el rey y único protagonista de los finales, con tres ciclistas por encima de nadie en estas lides: Caleb Ewan, Patrick Bevin y Wouter Wippert. Los tres que se han repartido todas las victorias hasta ahora y han copado los tres primeros lugares en el final de Daejun.

Se trata de la cuarta del novato australiano en la cita surcoreana y la novena del año, quien está aprovechando el calendario de aprendizaje en pruebas de segunda fila a la perfección. La última, en un día sin historia, en el que Damien Monier, Luke Grivell-Mellor, Jang Kyunggu y Kazuo Inoue protagonizaron un fuga sin más ambición que viajar con ventaja, ya que el pelotón vigilado primordialmente por los hombres de Neil Stephens no les dejó margen alguno de maniobra y llevaron de nuevo la carrera al duelo de velocidad. Allí, la veteranía y potencia de los Docker o Blythe, amén del punch de Ewan, se impuso de nuevo a sus enemigos íntimos, consolidando con el triunfo el liderato de la general por ocho segundos con únicamente el final de Seúl, también llano, por delante. Respecto a esto, el de Sydney declara que “no tiene demasiado margen, así que no se puede acomodar y relajarse. El equipo está siendo muy fuerte y no está mostrado ninguna debilidad, lo que es buena señal. Yo aún me siento bien y estoy confiado, pero no puedes celebrar relajarte pensando ‘lo tengo‘”.