Críticas en Bélgica por la falta de victoria en las clásicas

Fue solamente hace cuatro años, en 2011. Los corredores belgas se hicieron con el triunfo en las pruebas en línea más importantes que se disputan en primavera por sus tierras y alrededores. De la Gante-Wevelgem a la Lieja-Bastoña-Lieja, pasando por Flandes, París-Roubaix, Flecha Valona o Amstel Gold Race, todas fueron a parar al palmarés de algún corredor perteneciente al pequeño país que tanto ama el ciclismo. Los Nuyens, Vansummeren, Boonen y Gilbert se dieron un auténtico festín y no dejaron más que unas pocas migajas a sus rivales.

Sin embargo, en pocos años las tornas han cambiado. En 2013, con un Boonen ausente en las grandes citas de la primavera y un Gilbert afectado por males de distintas clases, los súbditos belgas se volvieron de vacío de la campaña de clásicas. El año pasado, una vez más, Boonen y Gilbert salvaron la papeleta con sendas victorias en la Kuurne-Bruselas-Kuurne y Amstel Gold Race y, de cara a lo que queda de clásicas 2015, las esperanzas del pueblo belga están depositadas nuevamente en el corredor valón del BMC, al que se le ha visto bien en la Flecha Brabanzona.

Gilbert-Boonen, Boonen-Gilbert. El ciclismo belga ha dependido durante años de estos dos grandísimos corredores y, en cierto modo, el balance a final de temporada en aquel país se relacionaba con lo bien o lo mal que les hubieran ido las cosas a esos dos prodigios. Ahora bien, los años van hacia adelante y ambos han rebasado hace tiempo la treintena.

Estas semanas pasadas, la opinión pública belga mostraba su preocupación por el hecho de que en ausencia de Boonen los representantes de la siguiente hornada tengan tantas dificultades para subir a lo más alto del podio. Corredores de calidad para la tarea de las clásicas de adoquines han seguido saliendo en Bélgica, eso es indudable. Ahí están los Vanmarcke, Van Avermaet, Roelandts, Debusschere o Vandenbergh, aunque es bien cierto que estos ciclistas han demostrado poca capacidad para rematar la faena. Y ello ha hecho que les cayeran encima algunas críticas. El aficionado al ciclismo -y más el belga- es impaciente por naturaleza y cuando se ve defraudado comienza a depositar sus esperanzas en las nuevas generaciones. Ya se cita a los Wallays, Theuns, Benoot, Stuyven, Wellens, Lampaert, Campenaerts o Van Aesbroeck como los hombres que volverán a hacer ondear el pabellón belga.

No obstante, el célebre comentarista de la televisión pública flamenca, Michael Wuyts, ha analizado de forma más desapasionada las posibilidades de estos corredores que deberían haber tomado ya el relevo en cuanto a victorias. De Sep Vanmarcke señala que se espera demasiado de él cuando está todavía creciendo: “Debemos ser honestos y ver lo que puede hacer y lo que no puede hacer en este momento. Parece que puede con una Het Nieuwsblad, pero por ahora no con una Gante-Wevelgem o una Vuelta a Flandes. Sin embargo, estoy convencido de que Vanmarcke es el mayor talento que tenemos y que sigue siendo nuestra mejor opción para la victoria en Flandes o Roubaix”.

Sobre Greg Van Avermaet, al que se acusa de derrochar mucha energía en balde, el locutor belga opina que el hombre del BMC no debe cambiar su forma de correr: “Ha de seguir a su temperamento y hacer la carrera dura. Es perfectamente consciente de que no es lo suficientemente rápido y que tampoco es hombre de atacar y defender su ventaja durante 10 kilómetros, pero tiene una solución: endurecer la carrera y esperar contar con aliados. El problema es que no los hay. Hay corredores que no quieren colaborar con Van Avermaet, porque saben que es mejor superviviente que ellos y que van a perder. Es, sin duda, un signo de cobardía”.

La última victoria de un corredor belga en una clásica “monumento” data de 2012 (Boonen en la París-Roubaix). Demasiado tiempo cuando se está mal acostumbrado. En cualquier caso, los belgas, aún sin ganar, han obtenido resultados notables en lo que llevamos de temporada de pruebas de un día. Van Avermaet ha sido 3º en Flandes y Roubaix, Vandenbergh 4º en la Gante-Wevelgem, Vanmarcke acabó 5º en el E3 Harelbeke, mientras Wallays y Hermans se han impuesto en A Través de Bélgica y la Flecha Brabanzona, respectivamente. Y todavía queda el capítulo de las Ardenas para mejorar ese palmarés con bazas muy importantes. Si ésta es la crisis de resultados que algunos quieren ver, ya la quisieran para sí muchas otras naciones del ciclismo.

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