Barbero: “Estoy a medio camino entre clasicómano y sprinter”

El burgalés Carlos Barbero subió al podio de la Klasika Primavera de Amorebieta, un magnífico resultado que sirve para decir adiós a un período gris marcado por la dura caída que sufrió durante la disputa de la Estrella de Bessegues. Barbero atendió la llamada de Zona Matxin y analizó su primera temporada en la elite, su debut con Caja Rural-Seguros RGA.

-¿Cómo valoras tu tercera posición en Amorebieta?

-Muy bien. En La Rioja, por ejemplo, fui cuarto y no acabé nada contento porque sinceramente pienso que debía haber estado mejor. Era una carrera que se me debía dar bien y tenía muchas ilusiones puestas. Pero en Amorebieta el perfil era muy diferente y lo normal es que me hubiera sido mucho más difícil estar en el podio. Pero me metí en la fuga buena y luego pude sufrir lo necesario en la montaña para estar con los mejores y poder pelear por el podio.

-¿En algún momento pensaste que podías ganar la Klasika Primavera?

-No. Sabía que Herrada era el más fuerte subiendo y que iba a ser muy difícil mantener su rueda. Es más, intenté olvidarme de él y subir a mi ritmo. Hubo muchos que intentaron seguirle y eso era comprar boletos para terminar explotando. Precisamente eso era lo que yo no quería que me pasara. Hice casi todas las subidas con Mancebo y fuimos muchas veces de menos a más, pero coger a Herrada era sencillamente imposible. En los últimos metros me tocó sprintar por la tercera plaza y eso es lo que hice, así que me quedó un muy buen sabor de boca.

-Olvidada ya la caída de Bessegues.

-Sí, olvidada. Cuando fiché por Caja Rural-Seguros RGA me convencí a mí mismo de que debía aprovechar cada carrera, tomármela como una gran oportunidad. El problema es que todo empezó de la peor forma posible, puesto que debuté en Francia, con el GP Marsellesa y la Estrella de Bessegues, y me caí y me rompí un hueso. A partir de ahí, pierdes ritmo de competición y estado de forma. Y todo se vuelve cuesta arriba. Pero desde el primer día intenté entrenar lo máximo posible.

10463902_10204799195557301_435883474180934257_n-Además, te tocó ir a correr casi sin tiempo para entrenar.

-A mí me gusta entrenar bien en casa e ir a las carreras con un buen tono. Pero esta vez ha sido diferente porque hemos tenido muy mala suerte. Hubo un momento en que teníamos en el hospital casi más ciclistas que libres de caídas. De verdad, ha sido un inicio de año muy duro para el equipo. Y el calendario estaba ahí, por lo que tuvimos que hacer un pequeño esfuerzo entre todos. Yo fui a Bélgica y Holanda sabiendo que no iba a estar para disputar nada, pero fueron carreras que me sirvieron para conocer cómo se corre allí y para ir cogiendo el ritmo que no tenía por culpa de la caída, así que casi tuvimos que usar las carreras para entrenar.

-En la Volta a Catalunya llegó el primer top10 de la temporada.

-Sí, pero la Volta fue una experiencia durísima. Piensa que no estaba bien del todo y allí estaban los mejores equipos del mundo y con gente que venía de correr Tirreno-Adriático, París-Niza… Sobre todo se nota la diferencia en el ritmo. Y, además, este año no hubo un sólo día tranquilo. Se fue a más de mil todos los días de la Volta. Eso sí, la Volta fue la carrera que terminó de darme un buen punto de forma.

-Luego has sido cuarto en Rioja y tercero en Amorebieta. ¿Qué correrás ahora?

-Ahora me toca la Vuelta a Castilla y León. El primer día es posible que tengamos un sprint, así que habrá que intentar aprovechar esa oportunidad. En la segunda etapa hay puertos muy duros, pero lejos de meta. Ese día también habrá que darlo todo, aunque posiblemente depende más de lo que quieran hacer los escaladores que de lo que pueda hacer yo. Pero son oportunidades que hay que pelear hasta el final.

11041736_10204981985246929_979929620556552547_n

-Y después, ¿qué objetivos tiene Carlos Barbero?

-Tengo ya el calendario bastante definido hasta el mes de junio: como he dicho, primero voy a Castilla y León, luego tengo que disputar la Vuelta a Turquía y casi a continuación los 4 Días de Dunkerque. Más tarde me tocará el Tour de Fiordos, en Noruega. Creo que son carreras que se me pueden dar bien. Estoy muy contento con el calendario.

-¿Y cómo te defines: como sprinter o como clasicómano?

-Creo que estoy a medio camino. Aún soy joven y habrá que ver con los años cómo acabo definiéndome y qué carreras son las que acaban siendo mejores para mí. Es mi primer año corriendo tantas pruebas profesionales del extranjero, así que es un poco una temporada para ir conociendo las diferentes carreras y también aprendiendo a conocerme. Lo que está claro es que no soy un sprinter de 75 kilos. Eso tiene su parte mala cuando vas a afrontar una llegada masiva llana de una etapa en la que no ha habido desgaste. Pero también tiene su parte buena en carreras como Amorebieta, donde hay bastantes puertos y repechos y donde puedo manejarme más o menos bien.

Foto de portada: www.scamorebieta.com/klasika/

¿Te ha gustado? Déjanos un comentario

Comentarios