Análisis psicológico de la Vuelta a la Juventud 2015

Para nadie es un secreto que la labor de la psicología de la actividad física y el deporte aún no es del todo aceptada en la comunidad deportiva, ya que diferentes componentes como el económico, la no comprensión de la labor de un psicólogo adscrito al deporte o el simple hecho de creer que el componente mental no es importante en el deporte de fuerza o resistencia, son algunas de las dificultades que nos encontramos quienes queremos trazar una historia o aportar al desempeño deportivo de los diferentes atletas, con los cuales tenemos la oportunidad de cruzarnos en nuestra profesión.

Así que aprovechando la Vuelta de la Juventud, competencia que se corrió en carreteras colombianas entre los días 20 y 26 del mes de abril de 2015, y que convocó alrededor de 28 equipos del territorio nacional (algunos con ciclistas extranjeros) aproximadamente 200 corredores y un elevado número de personas que nos encontrábamos en función de la actuación de estos, me dio la oportunidad de observar el comportamiento, las conductas y las estrategias para afrontar dificultades que pudieran presentarse a nivel personal (ansiedad, estrés, confianza, entre otras) y según las características de las diferentes etapas que atravesaban.

Cabe anotar, que la Vuelta de la Juventud tenía entre sus filas varios corredores que, por su gran capacidad física y talento técnico, son hoy en día reconocidos nacional e internacionalmente, con una proyección y un futuro prometedor, algo que sin duda puede generar presión, estrés o, por el contrario, puede ser un mecanismo de ayuda de autoconfianza a la hora de competir con sus contendientes.

Es importante señalar, que cada uno de estos jóvenes traía consigo una historia particular de vida, diferentes objetivos dentro de la competencia y diferentes motivaciones, además de ello, hay que tener en cuenta que algunos equipos llegaban en condiciones disímiles, siendo esto un factor predisponente a la hora de competir.

Ahora bien, atendiendo al discurso de algunos deportistas con los cuales tuve la oportunidad de dialogar o simplemente observar, pude darme cuenta de algunos de los “rituales” que utilizaban para sentirse “tranquilos” durante la competencia. Dentro de estos rituales estaba rezar, encomendar su actuación a un ser supremo, llamar a sus madres e incluso a sus novias, y algo que hoy por hoy es una tendencia, tomarse una foto para pensar en algo más que la carrera.

Tuve siempre una pregunta particular, con la cual quería evaluar el conocimiento que tenían de su propio cuerpo y mente, esta pregunta era: ¿cómo manejas tu ansiedad? Y frases como “no pensar en nada”, “no pensar en la carrera”, “comer pan”… fueron algunas de las respuestas que me dieron al preguntar por la manera en que la manejaban, otros me hablaban acerca de los pensamientos que surgían tras los errores cometidos en competencia, dejando a mi juicio que no son entrenados más allá de lo físico.

De igual forma pude notar que la práctica del ciclismo para algunos corredores los llevaron a aprender la importancia de la disciplina, el compromiso, la responsabilidad y el esfuerzo a fomentar igualmente la competitividad y aprender a disfrutar de las victorias y a hacerse fuertes con las derrotas.

No obstante, muchas de las personas con las cuales dialogué durante esta semana, ponían en relieve la importancia de la inclusión del entrenamiento mental especialmente en el ciclismo, muchas de ellas me hacían comentarios relacionados a la poca importancia que las diferentes organizaciones le prestan a esto, debido al gasto económico que significa tener en sus filas un “componente más” teniendo en cuenta que ellos también conocen de la importancia de trabajar el aparato cognitivo para potenciar el rendimiento del deportista.

De igual importancia al entrenamiento psicológico, en el deporte, muchos de  los entrenadores asumen el rol  de “motivadores” de sus pupilos, ¿y quién mejor que ellos para conocerlos? Pero, si bien esto dentro del entrenamiento es un componente de vital importancia, ya que es el afianzamiento de la relación entre entrenador y deportista, la ayuda externa de un psicólogo del deporte es fundamental para lograr potenciar esto que el técnico ya ha estado trabajando, cuando esta integralidad se logra, el rendimiento de los deportistas puede acrecentarse, como se ha venido insistiendo, dentro de los micro, meso y macrociclos de entrenamiento físico, debe estar incluido el entrenamiento mental, algo por lo cual seguiremos apuntando dando a conocer las bondades de trabajar la mente y el cuerpo en igualdad de condiciones.

Por: Marcela Neuman

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